¿Dónde comprar tus consumibles de serigrafía?

Young attractive worker man working using printmaking tools, silk screen printing on clothing fabric technique
Young attractive worker man working using printmaking tools, silk screen printing on clothing fabric technique

En la serigrafía, como en todos los campos de las artes gráficas, los consumibles juegan un papel muy importante. Los distribuidores de consumibles son algo más que vendedores, se han convertido en asesores y referentes fundamentales para la empresa.

Los distribuidores de consumibles de serigrafía proporcionan además maquinarias como la Insoladora serigrafía y otras máquinas para los procesos de preimpresión. Pueden además, asesorar en la compra de otro tipo de máquinas para la empresa.

Consumibles a medida

En un terreno que cada vez se especializa más y que precisa de una mayor precisión, muchos consumibles necesitan realizarse a medida y ser específicos para cada máquina, incluso para cada forma de realizar el trabajo.

Contar con distribuidores que puedan proporcionar la más amplia variedad de productos y que incluso los fabriquen ellos mismos según los requerimientos del cliente marca la diferencia y hace que un distribuidor pase por encima del resto, consiguiendo convertirse en uno de los más importantes del sector.

También es muy importante que los distribuidores atiendan todas las necesidades de las artes gráficas y no solo de la serigrafía, pues muchas empresas de serigrafía atienden también trabajos de otros tipos o lo harán a medio plazo si todo va bien y pueden ampliar su negocio. Así, podrán seguir contado con un mismo distribuidor de confianza sin necesitar uno para cada tipo de especialización.

La calidad y el precio son la clave

Pero como en todo negocio si hay algo importante es la calidad y el precio de los consumibles. El precio de las máquinas se amortiza a medio y a largo plazo pero el de los consumibles es a muy corto plazo porque su vida es corta.

El precio de la tinta, de los limpiadores o de los repuestos repercute de manera directa en el precio que se le cobra al cliente por el trabajo y cuánto más se ahorre en estos productos más se podrá aumentar la ganancia o se podrán ofrecer precios todavía más competitivos.

No obstante, el precio sin calidad no tiene sentido, ya que de poco vale que un producto sea barato si no ofrece calidad o si su duración es muy inferior. Es pues la relación entre la calidad y el precio la que hay que mirar para poder evaluar un consumible.

También hay que tener en cuenta otro factor un poco más subjetivo pero igualmente importante, como es la calidad del asesoramiento que se recibe por parte del suministrador y que ayuda a elegir el producto adecuado en cada momento.